Los reclamos

Para incitar el acercamiento de las aves se usan diferentes tipos de reclamo, como colocar en el agua patos vivos, o formas similares a las de las aves, con ello se atrae la atención de los patos salvajes, ya sea con su presencia o con los gritos.

La selección de los reclamos es todo un arte y su colocación sobre el agua también. Se eligen por el criterio de su voz, sus cualidades físicas y por la pureza de su raza.

Las hembras son las más habladoras por lo que se suelen elegir, existiendo 3 tipos, las de grito largo, las de medio grito o las de grito corto, teniendo cada una de ellas su función a la hora de atraer a los patos. El éxito de la cacería dependerá de su correcta colocación.

A la mayoría de los reclamos hay que impedirles que vuelen, existiendo varios métodos. Unos consisten en desplumar parte de las alas, otros cortan los tendones que permiten el movimiento de las alas, o los lastran mediante pesos al suelo. Si la vegetación es alta, se coloca el reclamo de grito largo en una jaula sobre un soporte para que alcance a los patos que vuelan alto.

Como una cuadrilla de 3-4 patos resulta insuficiente para atraer a los patos salvajes, se usan las imitaciones de los patos salvajes mediante formas de madera. Existen verdaderas obras de arte, pero lo más importante es su correcta distribución, colocando unas 20 formas en pequeños grupos lo más naturalmente posible y orientadas de cara al viento.