El rececho

Esta basada en la búsqueda de la pieza en el campo, puede durar hasta varios días aunque lo normal es que dure un solo día (variara en según la especie que se cace y del cazador).

Se sale al monte en busca de la pieza a cazar, una vez avistada y localizada se efectúa el acercamiento o aproximación que deberá ser cuidadoso y silencioso para acercarnos lo suficiente para poder realizar un disparo cómodo y darle muerte. La aproximación siempre con el aire de cara para evitar ser detectados por el animal mediante el olor humano. Esta modalidad resulta mejor realizarla al amanecer que al atardecer, pues el animal se encuentra menos receloso.

En esta modalidad interviene un solo cazador y un guarda o un guía. En ocasiones será necesaria la presencia de perros de sangre, como el teckel, en el caso de que la pieza quede herida y huya. Este can se encargara de seguir el rastro hasta localizar la pieza.

El rececho - Caza mayor

Resulta imprescindible la utilización de uno buenos prismáticos o telescopio terrestre para la localización de la pieza, así como rifles con visor, ya que los disparos se suelen hacer a grandes distancias.

El arma que se suele utilizar en los recechos es el rifle de cerrojo en unos calibres que no suelen ser demasiado grandes y munición que tenga poca caída. Se requiere precisión ya que las oportunidades de disparo durante el rececho son pocas y hay que aprovecharlas al máximo.

Dos tipos de recechos

Rececho trofeo

Modalidad practicada sobre rebeco macho y hembra, cabra montes macho, venado macho, corzo macho y gamo macho, de características propias de trofeo (homologables).

Selectiva

Modalidad de rececho que se practica con el objeto de eliminar ejemplares de la especie con mal formaciones, viejos, enfermos y cuando hay un exceso de hembras o de ejemplares. En esta modalidad las piezas no suelen ser homologables.

Esta modalidad es practicada sobre rebeco, cabra montes, venado, corzo, y gamo macho.