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La caza de la cabra montes

La caza de cabra montés está rigurosamente regulada por las administraciones. Este animal está en expansión debido a su revalorización como especie cinegética.

Cazar una cabra montesa no es nada fácil; es preciso tener buenas facultades físicas y ser buen tirador, ya que las distancias en que se realiza el lance final son grandes.

Antiguamente los cazadores del lugar (donde existía la cabra) lo cazaban al aguardo o a la espera ya que eran conocedores de sus costumbres y de sus hábitat. En la actualidad la única modalidad permitida es el rececho, es más deportiva, emocionante, y se presta a la selección del trofeo.

La cabra montes es una pieza de caza de alta montaña entre precipicios y altas peñas, que como ya se ha dicho requiere del cazador unas óptimas condiciones físicas. Hay que salir de madrugada a subir por riscos y ventisqueros, a veces con nieve y hielo. El cazador situado en lo alto puede observar con los prismáticos el monte y localizar la pieza elegida. Todo ello con gran sigilo, sin ruido y siempre sin dar el aire al animal.

caza cabra montes

La cabra montés, está por muchos cazadores, considerada como la reina de la caza mayor en España, de gran belleza de su trofeo y solo existe en España y Portugal.

Es el trofeo con más categoría y valor en nuestro país, ya que se trata de una especie endémica, la cual solo se puede dar caza aquí. Hay cazadores que cuando ven un macho montés por primera vez en las montañas quedan asombrados por semejante belleza.

El rececho de cabra montesa

cabra montesEn esta modalidad de caza, un solo cazador y acompañado por un guarda/guía acreditado sigue la pista del animal, siguiendo los rastros que delatan su presencia de forma activa y a pie, efectúa la búsqueda, seguimiento y aproximación a la pieza de caza con el fin de capturarlo. Siempre andando lo más silenciosamente posible y de cara al viento, a veces es necesario dar largos rodeos, para poder acercarse a la presa sin ser delatados, siendo los prismáticos un accesorio imprescindible para la localización y observación, así como un rifle con mira telescópica.

Una vez realizado el acercamiento, habrá que esperar a que la cabra se ponga en buena posición para poder realizar un buen y certero disparo para evitar dejar herida a la pieza.

Hay veces que las cabras están sentadas, en este caso hay dos opciones esperar a que se levante por si sola o provocar el levantamiento mediante algún ruido, como puede ser un silbido o un golpe entre dos piedras.

Luego, hay que bajar la cabra del monte o la parte del trofeo, cosa que tampoco suele ser fácil, sobre todo si se lleva todo el día trepando detrás de ella, o si al dispararla se ha caído a algún barranco.