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La caza del ciervo

El ciervo es el animal más grande que se caza en los bosques europeos. Su densidad no es muy elevada, por lo que se ha de estar seguro de su existencia a la hora de ir a cazarlo. Las regiones donde hay probabilidad de encontrar estos animales son aquellas que tienen mucho bosque. Durante la berrea, que se puede oír al atardecer y al caer la noche, es la época más fácil de seguir a un ciervo.

Después de la berrea, se pueden ver grupos de ciervas con sus crías, o grupos de hembras solas. Los varetones (ciervos jóvenes) y los viejos machos suelen ir en solitario.

Se suele cazar en batida, al rececho o a la espera, así como mediante caballos. Pero como ya hemos comentado, es imprescindible, reconocer primero el terreno para asegurarse de que los animales habitan en él. Aparte de la berrea, el encontrar huellas también puede servir de ayuda para determinar el número y tamaño de animales. La vegetación también dará pistas, ya que este venado puede llegar a pelar los troncos de los árboles jóvenes, así como las salpicaduras de barro que dejan sobre las plantas y troncos, ya que les encanta frotarse después de tumbarse en el barro. Los desmogues también ayudan a delatar su presencia.

batida de ciervos

Batida de ciervos

La batida

Al igual que la realizada con otras especies de caza mayor, se suele realizar bajo la supervisión del guarda o de una persona conocedora del terreno, quien conoce las costumbres de los animales y sepa hacia dónde dirigir la línea de ojeadores.

Los perros a ser posible no tienen que ser muy rápidos, para no asustar a los animales que se presentes muy pronto en la línea de caza, impidiendo toda selección, elemento fundamental en la caza del ciervo.

La batida silenciosa, es similar con la diferencia de que no se realiza ningún ruido, ya que solo se quiere molestar a los animales para que se muevan poco a poco hacia los cazadores, y no hacerlos huir rápidamente.

trofeos de ciervos

Trofeos de ciervos

La espera

La diferencia es que el cazador espera disimulado lo mejor posible entre el entorno el paso natural de los animales. El escondite puede ser a nivel del suelo, como en una torreta elevada, donde se obtiene una mejor vista y se disimula más el olor, pero siempre será contra el viento.

El cazador debe tener paciencia, para esperar haciendo el menor ruido posible. Una vez aparecido el ciervo, se le apuntará cuidadosamente con el rifle con mira telescópica, estando seguro de que está a tiro.

El rececho

En esta técnica de caza, el cazador sigue la pista del animal, siguiendo los rastros que delatan su presencia. Suele ser individual o acompañado del guarda de la finca que será quien se conoce el terreno y las costumbres del animal. Siempre andando lo más silenciosamente posible y de cara al viento, a veces es necesario dar largos rodeos, para poder acercarse a la presa sin ser delatados, siendo los prismáticos un accesorio imprescindible, así como un rifle con mira telescópica.