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La caza del jabalí

El jabalí, es el animal de caza mayor soñado por el novato, pero también enemigo de los agricultores. No es el animal más grande de la caza mayor en España, pero si el más gordo, pudiendo llegar a los 160 kg (300 kg en paises de Europa).

Existen varias maneras de dar caza al jabalí, entre ellas al rececho, en espera, a caballo o en batida.  Su valor cinegético no está dado por su peso o tamaño, sino por el largo de los colmillos inferiores y por el grosor de sus amoladeras.

Un ojo experto detecta las huellas dejadas por el jabalí, animal pesado que no conoce la discreción en ejemplares jóvenes pero si en ejemplares viejos curtidos en mil batallas. Excrementos visibles, suelos hozado, marcas de dientes en las cortezas de los árboles y raíces, huellas de pezuñas en las charcas… son las marcas o señales de que el jabalí anda por el terreno.

Las huellas tienen forma trapezoidal, y no se confunden con las redondas de los venados. La distancia entre pisadas es de aproximadamente unos 30 centímetros.

caza del jabali mediante batida

Caza del jabali mediante batida

Un reconocimiento previo de la zona dará la idea al cazador del número, la talla y la posible situación de los animales.

La batida

Cuando se está seguro de que hay jabalíes en un bosque, la mejor manera de cazarlos consiste en batir el terreno para dirigirlos hacia la zona donde estén apostados los cazadores. Los ojeadores que deberán conocer perfectamente el terreno avanzaran en sentido contrario al del viento, hacia el lugar donde se han situado los cazadores.

Dependiendo si la batida es silenciosa o no, se usará un tipo de perro, siendo el sabueso el más empleado en la batida clásica. Para la silenciosa se deben rechazar aquellos perros demasiado ladradores o inquietos que corran detrás del animal, sino se llevaran atados.

La batida silenciosa

La batida silenciosa, tiene como meta que los animales se levanten, tomando sus habituales pasos para que pasen a unos metros de los puestos designados por los cazadores a una velocidad moderada. Es decir, que se cree una intranquilidad rara en el bosque que los animales noten, para que busquen lugares más tranquilos, pero no que huya rápidamente. Para ello el ojeador recorre la zona haciendo el ruido necesario, pero intentando no excederse.

hocicadas de jabali

Hocicadas de jabali

El cazador debe estar alerta, para que no le sorprenda el animal, con el arma preparada, para que en el momento que detecte el mínimo ruido sepa deducir porque lugar aparecerá el marrano, estando una vez visto al animal, seguro en cuestión de segundos de que puede disparar.

Aguardo o espera

La otra modalidad mas practicada es al aguardo o espera, para esta modalidad hay que localizar la presencia de jabalí en el lugar buscando huellas y rastros. Seguidamente se elige el puesto que será en un lugar estratégicamente situado con buena visibilidad que esconda al cazador y lo resguarde del viento.

Se deberá ir al puesto con suficiente antelación, antes de que pueda ir el jabalí. Una vez en el puesto se permanecerá en silencio durante toda la estancia en el puesto. Es importante asegurar el disparo para no dejar la pieza herida.