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Caza de la perdiz con reclamo

Una de las modalidades de caza que requiere una mayor destreza es la caza de la perdiz con reclamo. Además exige dedicación, mucha paciencia y capacidad de observación.

Esta modalidad consiste en situar una perdiz macho enjaulado, el cuál atraerá a las perdices durante el periodo del celo. Una vez en el campo la jaula se coloca elevada bien sobre un pulpito, o sobre piedras o algún arbusto, para que el reclamo con su canto atraiga otras perdices del campo, y así el cazador apostado en las cercanías, pueda disparar a las aves. Esta modalidad exige de una gran experiencia y conocimientos, ya que el pajarero debe de saber donde, como y cuando situar el reclamo y su puesto de espera, teniendo en cuenta los factores influyentes como el momento del día, factores climatológicos, etc.

En primer lugar el reclamo debe de ser bueno cantando para que las perdices del campo lleguen a oírle y acudir a su llamada.

La plaza”, es el lugar donde se disparará a las perdices del campo debe ser delimitada y se situara a unos 15 y 20 metros del puesto o aguardo.

“El Aguardo” o puesto es el lugar donde se colocara el cazador perfectamente camuflado.

La cría de los pájaros de “varios celos” y sus cuidados por los propietarios es la parte mas importante y sentimental de esta modalidad, llegándose a considerar un rito o todo un arte.

Después del lance producido por el cazador apostado tras su puesto o pantalla éste recoge el pájaro abatido y se lo muestra al reclamo. Es una práctica en la que la puesta en escena del reclamo adquiere gran importancia al igual que por ejemplo la entrada de las perdices o la posición de éstas en el momento del lance, (el cual no se realiza hasta que el reclamo haya realizado “su trabajo”) hace de esta caza algo muy “artesanal”.

Esta modalidad cinegética está muy extendida en la Península, sobre todo en la Mancha, Extremadura y Andalucía.

Hoy en día su práctica esta restringida y reglamentada con detalle, en la cual se especifican hora, lugar, número máximo de ejemplares a abatir por día y cazador. En algunas regiones su practica esta prohibida.

También es conocida como “la caza del cuco”.

El Perdigón de 7ª o 8ª con un gramaje de 32gr es más que suficiente para abatir la pieza. En esta modalidad no se emplea perro.