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La caza de la liebre

La liebre no es uno de los animales más extendido aunque podemos encontrarla en todos los terrenos: bosques, llanuras, campos… En muchos países es un animal más cazado que el conejo, la paloma, el faisán o la perdiz.

Durante la primavera a la libre le gusta estar en claros y praderas desde la puesta hasta el alba, encamándose durante el día, presta a saltar ante cualquier peligro. Es un animal sedentario que come al atardecer y se mueve durante la noche, recorriendo un territorio de 1 kilómetro de radio aproximadamente.

A veces atraviesa carreteras, por lo que puede ser vista atropellada, y durante la época de recolección, cosechadoras y empacadoras pueden también matarlas sin querer.

Liebre con galgo

Es una modalidad de caza tradicional en la cual se utiliza esta raza de perros para dar caza a la rabona a diente. El arte de cazar con galgos ha evolucionado hacia el deporte, porque se va más a buscar la belleza en la carrera que el terminar con la pieza.

Es una caza equilibrada ya que se miden la fuerza y resistencia de dos animales utilizando sus condiciones físicas y su astucia, como se dice vulgarmente de poder a poder entre dos especies hechas para correr. De esta forma la liebre se selecciona en favor de los más fuertes.

Se caza en solitario o en mano (varios cazadores), que se colocan en línea y avanzan por el terreno a la vez intentando descubrir o levantar de su encame a la liebre.

Puede realizarse a caballo o a pie. Los galgueros localizan a la liebre, normalmente encamada y son los perros, galgos, los que a la carrera la intentaran capturar. Al salir corriendo la liebre salen 2-3 galgos pudiéndose optar por no soltarlos en el caso de que ésta no sea de su agrado, como es el caso de las pequeñas (medias liebres). No se utilizan las escopetas en esta modalidad.

Aquí se premia más una buena carrera que el número de piezas capturadas, ya que la finalidad no es la muerte de la pieza, sino el placer de los momentos vividos en el campo; así es como entiende esta caza un auténtico galguero.

Existen varias de razas de galgos (afgano, árabe, inglés, italiano, español, etc.) cada una seleccionada de acuerdo con los condicionantes de cada lugar pero todas ellas con el mismo fin: cazar liebres. La raza española da mayor espectáculo, debido a que la carrera será más duradera, emocionante y dura.

Al salto

La liebre es el animal ideal para cazar al salto, con un perro en un terreno donde alternen bosques y campos, cazándose solo o en grupo.

Este tipo de caza consiste en la exploración del terreno en zig zag, en compañía de uno o dos perros realizando paradas irregulares para que la liebre se crea que ha sido descubierta y salte de su encame.

La liebre es un animal experto en camuflarse, que no saltará si no se siente realmente amenazada. Para practicar esta modalidad es importante que el cazador conozca las querencias y el comportamiento de este animal influenciado por números factores como puede ser época del año, condiciones meteorológicas, etc.

El cazador que debe conocer el comportamiento y costumbre suele ir en solitario, buscando rastros, camas usadas y excrementos. Cazando muy despacio examinando el terreno minuciosamente buscando las querencias sin que el perro se alargue demasiado.

No se sabe porque las liebres tienen camas permanentes que usan año tras año, así como caminos de recorrido y fuga estables, dirigiéndose hacia ellos la liebre una vez levantada, sin importarle de donde ha salido. Por el contrario, también hay lugares donde jamás se dirigirá.

Algunos cazadores se aprovechan del conocimiento del terreno para dar la muerte al animal, incluso estando encamada, lo que no es motivo de orgullo.

La liebre sabe que se mimetiza con el entorno, por lo que es habitual que salga de repente de los pies de cazador que no la había visto camuflada en un matorral. En estos momentos es donde un buen perro se hace notar, aunque a veces hasta los mejores canes pasan al lado de una cama sin notar al animal.

Una vez levantada, la liebre sale disparada a 30-40 km/h en línea recta preferiblemente cuesta arriba gracias a sus patas traseras y con el trasero levantado, dando ventaja a un buen tirador.

Muchos principiantes, sorprendidos, se quedan cortos con el primer tiro, y no se toman tiempo para apuntar al segundo, haciendo este delante del animal. Un tercer disparo suele ser inútil ya que la liebre suele estar fuera de alcance.

Se aconseja utilizar un choke de cuatro estrellas, cartucho de 32-34gr, y perdigón de 7 o 6.