La perdiz

La perdiz gris, es junto al faisán una de las aves más cazadas, siendo Francia, uno de los países donde más abundante se reproduce.

Las parejas se unen al final del invierno, siendo su recuento algo indispensable si se quiere conocer la densidad máxima de un coto para la temporada de caza.

Al iniciarse la temporada de caza se levantan bandos familiares compuestos por la pareja y los perdigones. Más adelante los bandos los forman aves que se han reagrupado durante los largos vuelos que realizan asustadas por los disparos de los cazadores.

La caza

La perdiz es un animal que habita en llanuras o colinas, que impone al cazador largas andadas. El cultivo de cereales a gran escala del centro de España no deja sitio para la vegetación de las lindes, siendo la perdiz la gran perjudicada, ya que anida en las matas. Normalmente se impone un cierto reconocimiento del terreno para evitar andar inútilmente sin encontrar al ave.

Si no es en el monte la perdiz busca refugio en los campos de maíz o remolacha. Conservar parte de un maizal sin recolectar da un buen refugio a los animales. La paja no les gusta y solo se paran ahí de casualidad entre vuelos.

Es importante tener un buen perro de muestra que cobre rápidamente, ya que una vez en el suelo, el animal es capaz de correr rápidamente poniéndose a cubierto, o si cae muerto, ser difícil de encontrar a simple vista. Una perdiz caída no siempre se cobra, resultando frustrante para el cazador.

Antiguamente los ingleses cazaban con 2 perros: uno de muestra y otro que cobraba el animal en cuanto tocase suelo. Hoy en día, los perros de muestra han progresado, aunque eso no significa que venga bien estar acompañado y que alguien se fije donde cae el animal, sobre todo si el cazador ha disparado varias veces seguidas, perdiendo la referencia del primer tiro.