El reglaje del rifle

Es indispensable que antes de cada temporada e incluso si se puede antes de cada cacería, se verifique el estado del arma y su reglaje. Y es que aparte de ser una cuestión de seguridad, al dispararse un solo proyectil y no varios perdigones, cualquier defecto haría inútil su uso.

Además el saber que el arma está perfectamente regulada tiene un efecto psicológico positivo importante en el cazador, ya que aunque siempre se puede fallar, es importante saber porque ha sucedido, y si se desconoce si el arma está bien reglada el cazador puede pensar que hace algo mal, cuando lo que falla es el arma.

Si el cazador es novato, es mejor que el reglaje lo efectué el armero, pero si no lo puede realizar el propio cazador. Aunque al disparar es el cazador el que sujeta el arma, durante el reglaje es sujetada mediante dos tornos, que aprietan por un lado el guardamano y por otro la culta, siempre con dispositivos que permitan que no se dañe el arma pero que a la vez quede bien sujeta.

Si se efectúa al exterior las condiciones atmosféricas deben ser las adecuadas, para que no influyan en el disparo.

Cada reglaje es válido para un tipo de munición, si esta cambia debe regularse otra vez.

Los fabricantes de armas y municiones han establecido que la distancia de reglaje y la parábola descrita por el proyectil no varían nunca más de 4 centímetros de la línea de mira. Si esto sucede, el arma está defectuosa.

rifle express superpuestoEl reglaje de las miras ópticas

El reglaje de la mira ha de realizarse después de la puesta en tiro del arma, dependiendo de la morfología del cazador y del arma. Para que el tirador este protegido de los efectos de un retroceso mal controlado, la distancia media del ojo al ocular debe ser de unos 8 centímetros.